2.png

 

El Palau Dalmases está situado entre la calle Montcada, 20, y la calle Banys Vells, 13, en el distrito de Ciutat Vella de Barcelona,​​ donde los nombres de las calles nos remontan a la Edad Media.

 

La historia de los orígenes de este Palacio se remonta a la Edad Media (siglo XVII), según consta en la documentación de algunas obras urbanísticas de la calle Montcada.

Según los historiadores, los primeros textos referentes a la casa aparecieron en el siglo XIV. Por tanto, tenemos que imaginar una casa de estilo gótico, que pertenecía a la jerarquía eclesiástica de la catedral. También se conocen los nombres de sus dos habitantes de aquella época: Bernat Sapila y Guerau Sespluga.

 

Propiedad de la iglesia medieval, pasó durante la Edad Moderna a grandes familias de Barcelona,​​ como los Boixadors y los Grimau, antes de que se reformara y creciera.

Estos palacios y grandes centros fueron las residencias de los nobles de Barcelona,​​ ubicado en la calle Montcada, calle Merced y Paseo del Born, entre otros.

La calle Montcada es el espacio urbano de los Palacios renovados.

HISTORIA DE PALAU DALMASES

IMG-20210730-WA0033.jpg

Detalle del motivo iconográfico en la escalinata del Palacio de Dalmases con la representación del Rapto de Europa, donde Júpiter se enamora de Europa, la hija de Agenor y Telefasa, que aparece como un dócil y bello toro blanco para secuestrarla y llevarse ella a la isla griega de Creta.

La casa resultó gravemente dañada por los bombardeos durante el asedio de Barcelona de 1697 y posteriormente fue abandonada. Finalmente, en 1698, los propietarios la vendieron en un estado ruinoso a Pau Dalmases Castells (de quien recibe el nombre), quien volvió a construir la casa, con muros de piedra lisa y una importante decoración escultórica. Su hijo, el intelectual Pau Ignasi Dalmases, fue una de las personalidades más interesantes de Barcelona.

El aspecto actual corresponde a los siglos XVII-XVIII, de estilo barroco, aunque la casa ha sido reformada y ampliada a lo largo de los siglos.

Las escenas mitológicas representadas en la barandilla de la escalera corresponden a dos temas iconográficos: el Carro de Neptuno y el Rapto de Europa.  El carro de Neptuno podría simbolizar el comercio marítimo en la Barcelona de los Habsburgo.  El rapto de Europa a la monarquía borbónica, Felipe V como Júpiter, que con la imposición de su fuerza quiere dominar todos los reinos de España.

PalauDalmases03.jpg

Palau Dalmases con escultura barroca de gran calidad. Las columnas salomónicas y la escalera ornamental de temática mitológica (principios del siglo XVIII) única en Cataluña.

 

 

Hijo de un importante comerciante de Barcelona, Pau de Dalmases y Castells. Nació en Barcelona en 1670, donde murió en 1718.

La familia Dalmases fue un gran ejemplo de la movilidad social de las clases de la Barcelona moderna del siglo XVII, que en pocas generaciones accedió a privilegios. En sus orígenes fueron trabajadores agrícolas, luego se convirtieron en comerciantes, para finalmente crecer en riqueza hasta obtener el título de caballeros.

Pau Ignasi Dalmases en 1709 obtuvo el título de Marqués de Villalonga.

 

Había cuatro clases sociales en Barcelona en ese momento: la más alta, una élite compuesta, la clase dominante, conocida como los "ciudadanos honestos", seguida de una clase media muy diversa, con un superior de comerciantes y un inferior de artesanos. La clase obrera y los pobres que subsistían de la caridad de las parroquias. 

PAZ IGNACIO DE DALMASES Y ROS

Palau Dalmases1.jpg

Detalle de la barandilla que muestra la riqueza ornamental de la monumental escalera del patio del Palau Dalmases

Pau Ignasi Dalmases destacó por su erudición y afán de conocimiento, con tan solo 18 años, en 1688, era doctor en Filosofía y Letras, y se convirtió en historiador. Viajó por España y Francia, donde mantuvo contacto con otras figuras intelectuales de su época.

 

En 1689 adquirió el título de barón de Pierola. En 1692 Carlos II lo nombró caballero, título privilegiado.

En 1700 fue archivero de la Academia de los Desconfiados, una academia literaria inspirada en los italianos (el nombre indica la desconfianza del saber) para el estudio de la historia, la lengua y la poesía catalanas. Inaugurado en 1700 por intelectuales, el más importante de los cuales fue Pablo Ignacio de Dalmases. La sucesora de esta academia será la Academia de Buenas Letras de Barcelona.

En 1701 las Cortes lo nombraron primer cronista oficial del Principado de Cataluña.

 

Fue un gran erudito que también trabajó como diplomático. Su ideología política era austríaca, partidaria del archiduque Carlos.

El hijo de Pau Ignasi Dalmases, Ramon de Dalmases, vivió en esta casa hasta mediados del siglo XVIII. A lo largo del S. XIX se produjeron grandes cambios.

 

El nieto de Ramón, José de Dalmases, renovó la planta noble del palacio en 1830. El artista de la sala principal, el pintor Pablo Rigalt, es considerado el impulsor del neoclasicismo en Cataluña.

 

En 1890 José Pellicer reconstruyó el piso noble, destruido por un incendio. En 1907 se produce la ampliación del gran arquitecto barcelonés Montaner.

 

El palacio fue la sede de importantes instituciones catalanas: el Instituto de Estudios Catalanes (de 1962 a 1982) y de Òmnium cultural hasta 2002.

Palau Dalmases2.jpg

Escena con la representación iconográfica del Carro de Neptuno. El dios del mar con su tridente, navegando los océanos con su carro transportado por caballitos de mar. Principios del siglo XVII, de autor desconocido. 

Los herederos del palacio, descendientes de los Dalmases, lo tuvieron en desuso, hasta el día de hoy, ahora en funcionamiento como sede de eventos y espectáculos de tablao flamenco.

En 1704 formó parte de una comisión del Consejo de los Cien de Barcelona enviada a las Cortes de Madrid, para liberar a los presos, de la alta clase social del patriciado de Barcelona,​​ en prisión por orden del virrey de Cataluña, Fernández de Velasco. Pero también fueron encarcelados Pau Ignasi Dalmases y su cuñado, José Fausto de Potau, conde de Vallcarca. Luego, es cuando dicen, se pasó al bando de los Austrias, de Carlos III de España, que en 1709 lo nombró marqués de Villalonga.

 

Barcelona capituló ante las tropas de Felipe V.

 

En la capitulación de Barcelona,​​ Felipe V (el primer borbón, desde 1700, hasta la muerte del último rey austríaco de España Carlos II) le permitió regresar a Barcelona desde París, pero tomó el título de marqués donde continuó sus tareas intelectuales hasta que murió a la edad. 48.

De su obra escrita por él nos dejó una Historia de Cataluña inconclusa en la que estaba trabajando y una biografía de Santa Eulalia.  

El palacio es gratuito para visitar todos los días, aunque no es posible ingresar al interior de las habitaciones. Sin embargo, se pueden admirar las maravillosas columnas, la vitrina de estrellas y las puertas de la entrada del palacio.